domingo, 3 de julio de 2005

El bebé de Yan Marí

Quizá la única relación entre BB y La Plata sea por el mítico Caryl Chessman de la prosa del Indio (respirando otra vez, al supuesto “chorro - abusador” de la luz roja lo hicieron percha en una cámara de gas de Iuesey; BB, aún sin quererlo, siempre zafó)… pero va igual la historieta de esta muchachita que a los quince ya era tapa de la Elle, poco preocupada por la falta de guita que siempre tuvo con faders en los negocios industriales y la alta costura francesa.
Cuando todavía no era el BB de Yan Marí y ya desfilaba por las tablas parisinas, se enamoró de un tal Roger Vadim, un guionista que la buscaba para rodar una película… que nunca se hizo: la engatusó… le propuso matrimonio… hijos… casa…
Las propuestas fueron
viento en popa y Vadim se curtió a BB por vez primera en el departamento de un fiel amigo que le prestó el bulo. Cuenta la leyenda que al terminar la redada ella le preguntó:
- “¿Soy ahora una verdadera mujer?”
- “Al cien por cien”, contestó, cínico, el cineasta.
Cómo sería como cineasta, que recién cuando la vio desnuda frente a la ventana del bulo, mientras la eufórica rubia gritaba para todo París “soy una verdadera mujer, soy una verdadera mujer…”, notó que se convertiría en la niña más deseada.
Pero las mieles no duraron mucho. Todo bien con Vadim que quiso cumplir por lo menos con una de las promesas: casarse. Pero el padre lo sacó a escopetazos como a los
conserva en Argelia; por eso BB se quiso boletear dejando abiertas las hornallitas de la casa… y por eso se casó recién a los 18, cuando ya era la estrellita de moda.
Hasta acá todo bien; paso a paso: la primaria, la secundaria, la fidelidad por el esposo…. Pero BB se aburrió muy rápido de la costumbrista vida de la
alta francesa y a la primera de cambio se volteó con el protagonista de una película que rodó con su marido, película que, encima, la lanzó a la fama: “Y Dios creó a la mujer”. Vadim, Vadim…
Ya conviviendo con ese tipo (Jean-Louis Trintignant), volvió a cruzarse con Roger cuando la dirigió en “Ladrones al claro de luna”, que se filmó en Málaga mientras las damas de la sociedad franquista puteaban y pedían la expulsión de BB de la ciudad porque “la descarada actriz había cometido la impudicia de tomar sol... en pelotas”.
Resumiendo: a los 45 años ya le contaban cuarenta y dos (¡Yes, 42!) amantes: por uno de ellos, Gilbert Becaud, intentó suicidarse (otra vez sopa…) cuando el guacho volvió con ¡SU EX!; con otro, Jacques Charrier, tuvo un hijo mientras el tipo masacraba argelinos en los '60; patriota del que se divorció para juntarse con el actor Sami Frey... ¡que la cambió por el servicio militar galo!
De la angustia, se refugió en la casita de su amigo, el realizador Clouzot, que quedó viudo porque su mujer creía que se curtía a Briyite… Y Charrier también se quiso boletear
, un tiempito después, cuando descubrió que la piel de Bardot ya no le pertenecía.
Después de retirarse del cine, con más de sesenta películas filmadas, se hizo amante de los animales (ella, gran gata); tenía una colección que incluía: un asno, siete perros, sesenta gatos, tres cabras...
“Sé lo que es vivir sin amor; necesitar que nos abracen; y despertar a solas en mi cuarto”, decía, justificando la convivencia con tantos animalitos.
Así las cosas, hasta que en el '92 juntó anillos con Bernard D'Ormale, el político amigo de Yan Marí (Le Pen), y sentenció: “Ahora, mi país… mi tierra… mi hogar… Francia, es invadida por extranjeros, especialmente por musulmanes, a los que nos rendimos”. Ah... y también dijo que compartía todas las ideas del
ultraright sobre la “terrorífica inmigración” en el país de “Dodó y el Inspector”. Gran facha tenía...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizas se volteó a muchos pero nunca pudo acabar con ninguno y al final de la historia termino volviendo con un símil del primer y único amor de su vida el hijo de puta que la pario

Anónimo dijo...

hola!!! Mucho Solari para mi gusto, pero esta OK
Ravachol Anarko

Osvaldo Drozd dijo...

Che esta buena la historia que armás, incluso creo que da para extenderla. Pero si la Bardot con su vida es casi el ejemplo que tomaron todas las minitas que quisieron fama.
Un abrazo

PD: No no estoy en ninguna banda ni soy músico. Un blusero sin viola jeje